¿BUSCAMOS UN FUTURO; ECOLÓGICO, SUSTENTABLE, O RESILIENTE?

Estos términos son escuchados con frecuencia día a día, pero es importante identificar que quieren decir cada uno de ellos. Empecemos por el término ecológico, quizá este sea el más utilizado y a la vez el peor empleado: Ecología. Viene del griego Oikos (casa) y logos (estudio o ciencia de), sin embargo, en el sentido práctico, se entiende como la ciencia que estudia las relaciones entre los seres vivos y su ambiente. Por lo tanto, el decir que algo es Ecológico, no nos aclara mucho, pues todo es ecológico; es decir, todos estamos de alguna forma relacionados en forma positiva o negativa con nuestro entorno, todos somos ecológicos y todos dependemos en corto o largo plazo de nuestro ambiente.

sustentabilidadBarry Commoner definió las cuatro leyes de la Ecología como:
– Todo está conectado con todo
– Todo debe de ir a parar a algún lugar
– La naturaleza siempre tiene la razón, y
– Nada viene de la nada.

Parecieran muy simples pero en el fondo son las leyes que definen el equilibrio de los ecosistemas.

El siguiente término es el de Sustentable; la sustentabilidad quiere decir que se hace un uso racional de los recursos naturales, sin poner en riesgo su aprovechamiento en el futuro. El termino Sustentabilidad es en sí, simple y contundente, pues el abuso de cualquier tipo de recurso, pone en peligro su utilización el futuro. Lo complejo de realizar una utilización sustentable de un recurso, es poder definir cual es el punto de equilibro o la capacidad de carga de un recurso en particular, para hacerlo sustentable en el tiempo.

Cabe decir que este punto de equilibrio es dinámico, es decir la sustentabilidad puede cambiar en el tiempo de acuerdo a los cambios ambientales. Para dar un ejemplo, el cambio climático hace que la capacidad de carga de los ecosistemas cambie con el tiempo. Esto nos lleva a la definición del termino Resiliente, mismo que empieza a utilizarse para definir a los ecosistemas que han logrado, ya sea por condición natural o por diseño, contar con la capacidad de adaptarse y sobrevivir a los cambios ambientales, como lo puede ser el cambio climático. Como ejemplo, una población animal resiliente, es aquella que tiene la capacidad de adaptarse a cambios importantes en las variables que determinan su hábitat, como la temperatura, la salinidad, la luz etc. Un diseño resiliente sería, para el caso de una casa en un ambiente costero, aquella construcción que esta diseñada para soportar y adaptarse al incremento en el nivel del mar desde el momento de su construcción.

Por lo anterior, ¿qué es lo que como sociedad buscamos? ¿Ser una población ecológica, con sustentabilidad o resiliente?

La respuesta es que primero hay que llegar a la sustentabilidad para después llegar a ser resiliente.

¿NUESTRO PAÍS ES SUSTENTABLE?

Según datos del banco mundial, en México desde 2005 a 2013 el ingreso per cápita ha aumento a niveles de 9.940 USD/año, la expectativa de vida al nacer se ha incrementado a 77 años y la cantidad de niños que se registran para recibir educación primaria, prácticamente alcanza el 100% del población elegible. Estos datos parecen indicar que el país va por buen camino; sin embargo, durante el mismo periodo, las emisiones de CO2 al ambiente se han incrementado en casi un 0.8% y la peor noticia es que el índice de pobreza acorde a la definición del banco mundial se ha incrementado desde 2005 a 2013 en 11%.

sustentabilidadPor lo tanto, ¿somos una sociedad Sustentable? La respuesta clara es que actualmente no lo somos, ya que no hemos podido disminuir la cantidad de CO2 que enviamos a la atmosfera, aun cuando sabemos que los gases de efecto invernadero están dañando al planeta y cuando 52% de la población esta por debajo de la línea de pobreza definida por el banco mundial, claramente en nuestra sociedad no hay sustentabilidad aún y mucho menos es resiliente.

¿QUÉ DEBEMOS HACER? ¿HACIA DÓNDE DEBEMOS CAMINAR EN ESTE SENDERO PARA LLEGAR A ALCANZAR LA SUSTENTABILIDAD?

El primer paso, se da en casa, con cada uno de nosotros y con nuestros hábitos cotidianos. Debemos primero como individuos cambiar nuestros hábitos, lo cual implica también cambiar de cierta forma algunos de nuestros prejuicios y creencias. Una vez iniciado el cambio, podemos entonces esperar que nuestra sociedad como un todo empiece a cambiar. ¿Qué hábitos y creencias podemos cambiar? Ese será el tema de nuestro siguiente artículo.